Un fin de semana con la C.R.E.M. (y “bonus track”)

Gracias a internet puedes hacer muchas cosas, y entre todas ellas existe la opción de hacer grandes amigos. Por suerte hace algún tiempo que conozco a Sergio Aguado. Este valenciano autodidacta como pocos, multidisciplinar (motocross, scooter, 125cc, supermotard…), y tifossi hasta la médula es, a parte de una grandísima persona, Campeón de la Comunidad de Madrid de Scooter en 2005, y desde hace un par de años fundó la C.R.E.M. (Casco Rojo Escuela de Motociclismo) impartiendo clases particulares como monitor.

Sergio llevaba mucho tiempo insistiéndome en que un fin de semana me lo tomara libre y me hiciera las 4 horas que separan Madrid de Valencia para que me instruyera en sus artes, y finalmente el día 12 de mayo pusimos rumbo a levante al salir del trabajo. La planificación estaba hecha: el viernes tierra con una pit bike puesta por él mismo, y sábado y domingo supermotard, cada día en un circuito distinto.

Viernes.

A las 16.30 quedamos en el pequeño circuito de tierra a las afueras de Valencia que tiene acondicionado para dar clases a sus jóvenes pupilos, me cambié, y nada más acercarme a la pista aparecieron dos de ellos: Ricardo (8 años, KTM SX 50 de rueda grande) y David (4 años, KTM SX 50 de rueda pequeña). El método de trabajo es para todos el mismo, calentamiento y observación la primera manga, correcciones “en proximidad” (por lo cerca que se pone) mediante conos de colores y, llamémoslo, alzamientos de voz, posteriormente empiezan los ejercicios como slalom en el tramo recto, o un ocho muy cerrado. La metodología con los niños cambia, y hay que alternar los ejercicios con juegos para que no se saturen, pero en ningún momento se baja la guardia y cada oportunidad de corregir se aprovecha.

En el aspecto personal, hacía más de 2 años que no tocaba “lo marrón”, pero me sorprendió lo divertidas que son las pit bikes en circuitos pequeños y el juego que dan, aunque no por ello quiero decir que sean fáciles ni mucho menos. También me sorprendió el pequeño de los alumnos de la tarde, David, que ya a su corta edad tiene gestos que hacen pensar que pueda despuntar en esta disciplina, ya que aguanta prácticamente todo el tiempo de pie sobre la moto sin sentarse, al entrar frenando a una curva da ligeros golpes de gas (él aún no sabe que llevando una automática no tiene efecto positivo), y sobretodo lo rápido que se repone de las caídas y levanta él mismo la moto con ganas de seguir dando gas.

Ya que no era plan de agotarse el viernes dediqué parte de mi tiempo a tratar de ayudar a Sergio y corregir un poco a los chicos las trazadas, haciendo de liebre para ellos, haciendo carrerillas entre los tres… aún así terminé cansado, así que recogimos, charleta, preparación para el sábado, y a casa.

Sábado.

Aproximadamente a las 10 de la mañana nos citamos en el circuito de La Cala, próximo a Benidorm. Una pista corta, con muchos parches, no demasiado grip, pero muy divertido. Lo primero de todo fue descargar el material y montar la carpa, vestirse de faena, y calentar, un poco de carrera suave, y estiramientos localizados. Primera manga de calentamiento y a los 10 minutos orden directa del entrenador: “cámbiate las botas, cálzate las de carretera”. Mi estilo, viniendo del motocross, siempre ha sido a pie, pero Sergio viendo el cariño y la poca agresividad con el que trato los mandos decidió que era hora de aprender a tocar rodilla.

Dicho y hecho. A las 3 vueltas gracias a las indicaciones de Sergio estaba gastando las deslizaderas por primera vez en mi vida!!! De ahí en adelante se siguieron las directrices que me iba haciendo a pie de pista empecé a soltarme, tomar confianza, disfrutar, y en definitiva, a aprender un estilo nuevo para mí. Entre manga y manga no hay tregua tampoco, tocaba parte teórica, escuchando los comentarios y observaciones, y antes de salir a pista, un poco de comba!!

Es curioso la cantidad de detalles que subido en la moto no ves, trazadas que no creía posibles, puntos de referencia… Con una persona corrigiéndote de manera apropiada es posible rodar rápido en un circuito completamente desconocido, aprendiendo un estilo en el que era totalmente virgen y sin poder usar calentadores.

El sábado al volver a casa comenzó a llover insistentemente, y no dejó de hacerlo hasta bien entrada la madrugada del domingo, por lo que el día amaneció con el suelo mojado y decidimos no rodar pese a las ganas que tenía de seguir aprendiendo y practicando mis nuevos recursos. El fin de semana de entrenamiento se quedó en dos días que me supieron a poco, pero con muy buen sabor de boca.

También me quedé con las ganas de conocer a Jorge, de 10 años, otro de los chicos de Sergio que compite en la Copa Bancaja, con un talento e inteligencia desmesurados para su edad, y a quien quería dar mi apoyo en persona, pues está teniendo dificultades para reunir el dinero necesario para correr este año, no pudo hacer las pruebas para que le concedieran la beca por culpa de una inoportuna fractura de clavícula. Con el objetivo de conseguir el dinero Sergio ha organizado una rifa con premios como un cursillo gratis, una estancia en valencia, o un jamón, por la mínima aportación de 5€ una papeleta, o 10€ cuatro papeletas con números a elegir. (Para más información y participación escuelamotociclismo@gmail.com).

Desde aquí quiero agradecer a Sergio públicamente su disposición, generosidad y atención prestada, su vocación y ganas de ayudar y enseñar a cualquiera, su paciencia y sobretodo su amistad.

Bonus Track

De camino entre Benidorm y Valencia está el pueblo de Oliva, que acogía ese mismo fin de semana la segunda prueba del Campeonato de España de Supermotard, así que decidimos parar a dar una vuelta por allí y disfrutar del ambiente. Aquí os dejo alguna foto de muestra de lo que por allí rondaba:

Las Suzuki’s de Stephane Blot y Boris Chambon

La KTM “full” de Cucharrera

El despliegue de los Grau

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Escrito por

18 mayo 2011. Categoría/s Formación, General, Motocross, Supermotard, Técnica.

Como os habrá pasado a muchos otros, mis padres no aprobaban las motos, así que fue un gran logro conseguir en mi pubertad meter una Piaggio Typhoon en casa, a los pocos meses se cambió por una Rieju Spike de Supermotard con la que aprendí a trastear y me empecé a aficionar por el mundo del SM. A los 18 años cuando pude tener un coche con carro, bola, y remolque me hice con una CR 125 del 2001 de motocross con la que empecé a circuitear. A esta la siguieron una YZ250F del 2004, una YZ250 del 2006 (demasiado arroz para tan poco pollo) y una KX125 del 2008. También me hice con una Ducati 750SS del 2001 de la que estaba enamorado desde que la ví en un anuncio en prensa y con la que me paseaba por todas partes, pero con la que me dí cuenta de que la carretera no era lo mío, así que la vendí y compré mi primera SM, una CRF del 2005 con la que aprender, y después de un casi gripaje con reparación de 1700€ de motor decidí venderla después de 3 horas de rodaje, vender la KX 125 y comprarme una flamante KTM SMR 2010 (la penúltima que quedaba en España) con la que actualmente estoy corriendo y aprendiendo en el regional de Castilla y León.

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Como os habrá pasado a muchos otros, mis padres no aprobaban las motos, así que fue un gran logro conseguir en mi pubertad meter una Piaggio Typhoon en casa, a los pocos meses se cambió por una Rieju Spike de Supermotard con la que aprendí a trastear y me empecé a aficionar por el mundo del SM. A los 18 años cuando pude tener un coche con carro, bola, y remolque me hice con una CR 125 del 2001 de motocross con la que empecé a circuitear. A esta la siguieron una YZ250F del 2004, una YZ250 del 2006 (demasiado arroz para tan poco pollo) y una KX125 del 2008. También me hice con una Ducati 750SS del 2001 de la que estaba enamorado desde que la ví en un anuncio en prensa y con la que me paseaba por todas partes, pero con la que me dí cuenta de que la carretera no era lo mío, así que la vendí y compré mi primera SM, una CRF del 2005 con la que aprender, y después de un casi gripaje con reparación de 1700€ de motor decidí venderla después de 3 horas de rodaje, vender la KX 125 y comprarme una flamante KTM SMR 2010 (la penúltima que quedaba en España) con la que actualmente estoy corriendo y aprendiendo en el regional de Castilla y León.

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