Archivo de: noviembre, 2011

MotoGP: In memoriam

Eran las 10 y diez de la mañana del domingo. La moto de Marco Simoncelli volvió a la vida. Una última vez. Kevin “pajarito” Schwantz se subió a ella y comenzó una vuelta al trazado valenciano en honor de Supersic. A su estela, la parrilla al completo del mundial rodaba en señal de duelo. Después, un minuto de ruido y tracas en su honor. Un homenaje muy acertado para un motero, mucho mejor que un minuto de silencio. ¿Y es que a qué motero que se precie de serlo no le gustaría que le despidieran y le homenajearan como hicieron con Marco, encima de una moto?

fuente: motogp.com

Con el recuerdo del italiano en la mente, carenados y cascos de todos los pilotos iba a dar comienzo la última carrera de la era 800cc del mundial. Mención especial merece otro italiano, Loris Capirossi, porque sustituyó su dorsal por el 58 de Marco en la que sería la última carrera de su vida. Como ya hicimos cuando anunció su decisión en San Marino (desde ahora llamado oficialmente Marco Simoncelli) le deseamos desde aquí una larga y próspera vida, ojalá ligada al mundo de la moto aunque cuelgue el mono, el casco y las botas.

fuente: motogp.com

La carrera fue declarada en mojado, y aunque los pilotos salían con los slicks, por fin las Ducati tenían la ocasión de despedir el año por la puerta grande. De todas maneras, el mal fario este año no se despega de ellas, y fue la moto de Álvaro Bautista la que, tras tocarse con la rueda de trasera de la moto de Dovi, hizo un “strike” llevándose por delante a las dos Ducati oficiales más la de De Puniet. Fin de temporada para Hayden y Rossi, en un año para olvidar. Ya veremos cómo pintan las cosas para el año que viene con las 1000cc. Y también cayó el telón en ese momento para Álvaro Bautista, que todavía no ha comunicado con qué equipo correrá el próximo año. Suzuki le ha ofertado seguir con ellos, pero debería comenzar la temporada con la 800cc y cambiar a la 1000cc a mitad de año…a cambio, Cechinello le ofrece la moto de Elías (al que veremos lo más seguro en Moto2 con Gresini de nuevo), que por fin el próximo año será “oficial”, no la basura que ha tenido el manresano este año. Dura decisión.

fuente: motogp.com

Pero volvamos a ver que hacían los que al menos superaron la primera curva. Casey Stoner volvía a ser una apisonadora, sacándole seis segundos en seis vueltas al grupo perseguidor. Este grupo estaba compuesto por Dani Pedrosa, Andrea Dovizioso y Ben Spies. Los dos pilotos del HRC se jugaban el tercer puesto del campeonato, el que quedara por delante del otro se llevaría el gato al agua.

fuente: motogp.com

El ritmo de Dani Pedrosa era superior, y sabedor de ello el italiano procuró rebasar una y otra vez al español para evitar que cogiera metros. Fue un toma y daca entre ambos, un duelo muy bonito del que Spies era directo espectador. Arriesgaba mucho en las frenadas para poder compensar la diferencia de potencia entre su Yamaha y las Honda. Por su parte, Stoner seguía a lo suyo y la ventaja en el ecuador de carrera era de más de ocho segundos sobre ellos.

fuente: motogp.com

Pero la lluvia hizo su aparición poco a poco. A siete vueltas del final, los comisarios avisaban de su presencia, y aquel que quisiera podía entrar a cambiar monturas. Pero nadie lo hizo. Quedaba poco tiempo para que compensara hacerlo. Todos optaron por aflojar un poco el ritmo y llegar a final de carrera. Bueno, no todos.

Ben Spies no aflojó. Arriesgó y a cinco vueltas del final se puso segundo y en dos vueltas más le recortó toda la ventaja que le llevaba Stoner y le rebasó. La verdad es que hizo gala de una gran valentía y pilotaje en esas condiciones tan duras.

fuente: motogp.com

Sin embargo, otros se arrugaron. Dani dejó su duelo particular por el podio y el tercer puesto mundialista a favor de Dovizioso y fue perdiendo distancia hasta ser alcanzado por los dos aspirantes a rookie del año, Cal Crutchlow y Karel Abraham. Este título honorífico recaería en el británico después de que Abraham se cayera en la última vuelta. Crutchlow además firmó su mejor posición en una carrera de MotoGP al finalizar cuarto por delante de Dani Pedrosa.

fuente: motogp.com

El tercer cajón del podio estaba claro que sería para Dovizioso. Pero la carrera nos guardaba una sorpresa final. Stoner no arrojó la toalla al ser rebasado por Spies y siguió a su rueda hasta el final. Tras salir de la curva Adrián Campos de entrada a meta, la distancia que separaba a Spies del australiano parecía suficiente como para garantizarle la victoria. Pero este año la Honda corre que se las pela. Y Stoner llegó a pasar a Spies sobre la misma línea de meta. Aunque al principio parecía que iba a ser necesario el vídeo finish, no hizo falta.

fuente: motogp.com

Stoner consiguió la décima victoria del año en una carrera marcada por la lluvia, la ausencia del subcampeón Jorge Lorenzo, al que le deseamos una pronta recuperación, y sobre todo por la ausencia física de Marco Simoncelli, al que sin embargo han tenido presentes todos los pilotos y aficionados durante todo el fin de semana en Cheste, y al que por siempre guardaremos en nuestros corazones moteros, al lado de tantos otros que nos han dejado con la repercusión mediática de Marco o anónimamente en cualquier carretera secundaria, contra esos mal llamados quitamiedos que a mí me dan mucho más pavor que seguridad. Pero por ellos y por Marco, seguiremos recordándolos montando en moto, pues así es como debe de ser. En su memoria. In memoriam.

Moto2: El efecto mariposa

GP de Malasia, entrenamientos libres del viernes. Empiezan a caer cuatro gotas en el circuito, y el comisario de pista se encuentra en babia mirando al cielo. Ninguno de los que estaban en esa curva se acordó de sacar la bandera que prevenía a los pilotos de la lluvia que empapaba el circuito en ese punto. Al fondo aparecía una moto con el 93 en el carenado. Marc, a fondo, dio con sus huesos en el suelo. Resultado para el circuito: multa de 15000 €, una nimiedad. Resultado para Marc: múltiples contusiones, un esguince cervical que le impidió correr en Malasia y una lesión en el nervio óptico de uno de sus ojos que le ha impedido correr en Valencia. Y encima va Bradl y en la quinta curva se cae… Si llego a saberlo…Algo así debió pensar el español en esos momentos…

fuente: motogp.com

La lluvia del sábado hizo que los clasificatorios de la categoría intermedia duraran menos de lo previsto, y a algunos pilotos les pilló con los deberes sin hacer. Otros sin embargo, se llevaron una grata sorpresa. Como si de un homenaje a Simoncelli se tratara, los dos pilotos del equipo de Fausto Gresini, Michele Pirro y Yuki Takahashi, ocuparon las dos primeras posiciones de la parrilla de salida. El finlandés Mika Kallio regresaba desde los abismos para cerrar la primera fila, justo por delante del ya campeón del mundo Stephan Bradl. Para encontrar al primer español de la parrilla teníamos que desplazarnos hasta la undécima posición, ocupada por Aleix Espargaró.

La carrera ha estado marcada por la presencia en posiciones cabeceras de pilotos que la mayoría del tiempo no han estado ahí. Ya desde la salida, Takahashi, Aegerter, Kallio, Pirro, Simeon estuvieron en posiciones delanteras.

fuente: motogp.com

La lluvia hizo su aparición desde los inicios, en una carrera declarada en seco. Hizo que las condiciones de pista fueran extremas, pues nunca llegó a llover lo suficiente para suspender la carrera y sin embargo los neumáticos a veces no avisaban y tan pronto un piloto estaba a lomos de su moto como perdiendo la rueda delantera o saliendo por orejas y dando con sus huesos sobre el asfalto.

Y eso fue lo que sucedió con Bradl y Takahashi. Tanto el uno como el otro abandonaron por caída en las vueltas cinco y seis respectivamente. El japonés fue trasladado a la clínica móvil en la que se certificó que todo quedó en un fuerte golpe y un susto del mismo calibre.

Otro que remontaba posiciones era Anthony West, que se mueve como pez en el agua. Salía vigésimo segundo y llegó a acabar cuarto, a dos segundos del podio.

fuente: motogp.com

Por primera vez no encontrábamos en el podio a los habituales. Éste fue copado por Pirro, que consiguió su primera victoria mundialista, Mika Kallio, que regresaba al podio tras cuatro años de sequía y Dominique Aegerter que conseguía el primer podio de su vida. Tanto la victoria de Pirro como el mundial de Bradl estuvieron dedicados al malogrado piloto Marco Simoncelli, quien estuvo presente en la memoria de todos durante todo el fin de semana. Enhorabuena para Bradl, que consigue por fin lo que su padre Helmut Bradl perdió en 1991 en 250cc frente a Luca Cadalora. Aunque sólo sea por ese que llaman efecto mariposa.

fuente: motogp.com

Y es que es curioso como no empuñar una bandera de lluvia puede echar al traste una temporada entera. Cierto que en las tres primeras carreras del año el casillero de Marc estaba a cero, pero es que todas las carreras que ha terminado no se ha bajado del podio. Y de ellas, en 7 en el cajón más alto. Seguro que la temporada que viene, con que no le acompañe la mitad de mala suerte que en ésta y con la experiencia adquirida, tendrá su título de Moto2. Yo, por lo menos, si me jugara el dinero, lo haría por él…

fuente: motogp.com

Mundial 125: ¡Felicidades!

Por fin lo tienes Nico. Te ha costado pero ya tienes en tu haber el último campeonato del mundo de la categoría del octavo de litro. Nos hemos levantado con los dientes apretados puesto que las condiciones de la pista no estaban para tirar cohetes, pero la caída de Zarco en la tercera vuelta te ha dado y nos ha dado la tranquilidad de poder disfrutar de una carrera sin la presión del título.

fuente: motogp.com

El sábado la lluvia desordenó un poco el puzzle habitual de posiciones de parrilla de salida. El británico Danny Webb fue el que más se la jugó a lomos de su Mahindra y consiguió la primera pole de su vida, por delante de Louis Rossi y del francés Johann Zarco. Luis Salom, Alexis Masbou y Héctor Faubel estaban en segunda fila. Para encontrar al futuro campeón teníamos que mirar en la novena plaza, precedido directamente por Maverick Viñales y Sandro Cortese, que se jugaban el tercer puesto de la clasificación entre ellos. Básicamente, quien quedara por delante el otro se colgaría la medalla de bronce mundialista.

Como veis, la cosa no pintaba muy bien. Es cierto que para frustrar los planes de Nico, el francés debía ganar imperativamente la carrera y que el español no subiera de la duodécima posición, pero con las posiciones de salida de ambos pilotos y la meteorología del domingo todo podía suceder.

Cuando el semáforo se apagó, había gente con mucho que ganar y nada que perder. Danny Webb y Alexis Masbou estaban entre ellos. Arriesgando en los primeros compases de la carrera, Webb se puso líder y consiguió una ligera ventaja sobre sus perseguidores, que se dedicaron a calentar un poquito las gomas.

Faubel pronto se puso líder la carrera, seguido de Viñales y de Cortese. Zarco estaba al acecho, mientras que Nico caminaba de nuevo con pies de plomo en novena posición por el mojado asfalto valenciano. Pero el plomo le duró 3 vueltas, las mismas en que tardó en caerse Johann Zarco en la curva “Champi” Herreros, dejando sentenciado el mundial a favor del de Alcoy.

fuente: motogp.com

A partir de aquí tocaba disfrutar. La carrera era un duelo a cuatro entre Faubel, Maverick, Cortese y Terol, pero en la vuelta 11 Cortese se ha caído dejando la pugna para los tres españoles y coronando virtualmente a Viñales como tercero del mundo si no sufría ningún percance de ahí al final de la carrera.

Y la verdad es que no los ha sufrido. Al contrario, ha apretado las clavijas a los dos miembros del equipo de Aspar para llevarse la victoria por delante de Nico Terol y de Héctor Faubel, ambos con problemas de neumáticos, pero sin quitarle un ápice de mérito a la victoria del piloto de Rosas.

fuente: motogp.com

Bonito detalle el que ha tenido “Mack” de pasear una bandera con el rostro del fallecido Simoncelli en la vuelta de honor en la que celebraba su cuarta victoria del año y segunda consecutiva. Nico Terol por fin liberó la tensión acumulada y celebró su título mundial en su casa, en Valencia, frente a los suyos. El último rey de 125cc pasará el próximo año a Moto2, y desde aquí le deseamos que siga cosechando éxitos. Y para todos los pilotos que se quedan en Moto3, mucha suerte para el próximo año y seguid disfrutando con lo que hacéis, que bastante envidia os tenemos el resto de los mortales… Hasta pronto a todos y de nuevo, ¡enhorabuena Nico!

fuente: motogp.com

Cheste 2011… Ciao, bravo Capirossi!

Se acabó la temporada 2011. En mi opinión, una temporada extraña y triste, no carente de emoción y de aburrimiento, de alegrías y tristezas, un año al final con sabor agridulce. Quizá lo mejor para la afición española ha sido el merecido título de Terol, la explosión gigantesca de Márquez como fenómeno y la eclosión de otro superdotado que dará mucho que hablar, Viñales.

Y como si fuera el colofón “perfecto” a una temporada singular, este pasado fin de semana hemos vivido un gran premio ambiguo en Cheste, extraño, emotivo y… un poco raro. Ni sol ni agua, muchas caídas, un título de Moto2 que se resuelve el sábado (luego se cae Bradl en carrera, uff, a pensar qué hubiera pasado si…), un emotivo gran homenaje a Simoncelli con un Kevin Schwantz que hubieramos preferido ver por otro motivo, una carrera de motoGP inusual (casi más propia de 125 que de las aburridas carreras en procesión de las 800)… y muchas despedidas.

Despedimos en primer lugar a las pequeñas balas de 125, la última categoría de 2T que nos quedaba. Lo siento por los jóvenes talentos que están empezando ahora. La gran escuela para hacerse piloto (y, de paso, no venderse a Honda y a sus válvulas) nos la arrebataron en los despachos, no en la pista. Tal vez algún día retornen…

Después, despedimos a las polémicas 800, unas motos que no han gustado a casi nadie, ni a muchos pilotos ni a muchos ingenieros. Gran cantidad de aficionados esperan recuperar parte de la emoción perdida con las 1000 pero, me temo, que más que por cambiar de cilindrada todo dependerá, algún día, del grado de electrónica que lleven las nuevas motos. Y todo indica que llevarán, más o menos, la misma, asi qué… (¡con las derrapadas que veíamos en las temporadas 2002 y 2003 con las 990 y su escasa electrónica!)

Ayer también despedimos a TVE y a sus comentaristas. A mi personalmente me gustaba su trabajo. Desde luego, algunos ya estamos temblando imaginando qué escucharemos (¡y, sobre todo, qué veremos!) durante el próximo año. Salvo por la presencia ya confirmada de Dennis Noyes, el resto del elenco de comentaristas tendrá que currárselo. Por no hablar de los anuncios… ¿pantalla pequeña en una esquina?

Pero si hubo una despedida para mi sentida ayer en el circuito Ricardo Tormo esa fue la de un viejo rockero muy querido, un piloto de la vieja escuela que nos ha acompañado durante ¡¡22 temporadas!!, el gran Loris Capirossi.

Curioso, muchos jóvenes aficionados tienen menos años que el número de temporadas que Loris atesora en el Mundial. Mirando atrás, a todos nos sorprendió ya en su primer año, 1990, cuando, siendo casi un niño, no solo consiguió ganar grandes premios sino que se llevó el título de 125. Una última carrera polémica (muy a la italiana) en Phillip Island le facilitó pasar a la gloria pero no le restó mérito alguno. Loris no tenía ni carnet de conducir pero era campeón del mundo con 17 años. Al año siguiente repitió la gesta y se hizo bicampeón del mundo. Recuerdo especialmente sus temporadas 92 y 93, y a en 250. Primero tuvo que luchar con una Honda RS viendo como las NSR de Cadalora, Bradl o Cardús “partían el bacalao”. Fue el año en que corrían otros dos jóvenes fenómenos italianos, Doriano Romboni con otra Honda y “un tal “ Max Biaggi con Aprilia (primera temporada completa del romano, un piloto que, por cierto, jamás corrió una temporada con una moto carreras-cliente). Max ganó el último gran premio de la temporada 92 en Sudáfrica, prometiendo una temporada 93 de infarto… y así fue. Loris y los demás italianos (incluyendo al veterano Reggiani) tuvieron que lidiar con un japonés fascinante que apenas conocíamos: Tetsuya Harada. Al final el título fue cosa de dos pilotos y dos marcas (la más potente de la parrilla, la NSR contra la rejuvenecida Yamaha). Capirossi y Harada se lo jugaron en el Jarama y, al final, fue el japonés que trazaba como un compás el que se llevó el título. Aquel día en el Jarama pudimos aplaudir a Harada cuando miró al Supersiete y levantó los brazos. Dicen algunos que Loris prometió venganza… pero Biaggi en 1994 les ganó a todos.

Sus primeros años en 500 fueron también interesantes pero más variables. Comenzó en el 95 con una NSR500 con la que apenas se dejó ver en cabeza hasta que en el 1996 logró su primera victoria en la categoría máxima (con Yamaha) en Australia. Sí, en aquella carrera donde Crivillé tocó a Doohan y ambos se fueron al suelo en la última vuelta…

Decepcionado por su clasificación final, para 1997 volvió a 250 como piloto oficial de Aprilia junto, mira tú por dónde, a Harada. Otra vez el título se lo llevaría Biaggi en su primera intentona con Honda, después de haber ganado tres con la Aprilia que heredaba Loris.

Para 1998 el elenco de Aprilia era de infarto: Harada, Capirossi y un desmelenado jovenzuelo Rossi. Con Biaggi alucinando a todo el mundo en 500,  el título fue cosa de dos otra vez, Harada y Capirossi. Al final, todo parecía indicar que se lo volvería a llevar a su casa el japonés pero una temeraria acción de Loris en el GP de Argentina precipitó, de una manera digamos poco elegante, que el italiano consiguiera su tercer título, primero en 250.

El follón que se montó dentro de Aprilia determinó que nuestro protagonista se fuera y corriera durante 1999 con una Honda NSR. Ese año la lucha por el título fue muy reñida y a pesar de hacer grandes carreras (su victoria en Assen, por ejemplo) el premio final fue para Rossi y Aprilia.

Para el 2000 subió a 500 de nuevo pilotando una Honda con la que hizo una discreta temporada (séptimo al final) aunque venció en una alocada carrera en Mugello entre los ases italianos.

Para la temporada 2001 su rendimiento mejoró y Loris terminó en tercera posición final del campeonato después de haber cosechado varios pódiums. Con la entrada de las mecánicas de 4T en la categoría reina (conviviendo con las 500 durante la primera temporada del nuevo reglamento) pudimos ver a un fantástico Capirossi que, con su ya “vieja” 500, hizo algunas buenas carreras defendiéndose como gato panza arriba.

Para 2003 por fin todo cambio y Loris fue el primer piloto de una marca muy querida que retornaba, por fin, a los Grandes Premios: Ducati. Las bellas motos rojas hicieron un fantástico debut ya en la primera prueba (Suzuka) consiguiendo la tercera y quinta posición a manos de Capirossi y Bayliss, respectivamente.  ¡El sueño italiano tomaba forma! Sin duda una temporada mágica. Loris casi gana en Mugello y, días después, consigue la victoria en Montmeló convirtiéndose, durante meses, en el piloto de moda de la categoría reina a pesar de Rossi y sus victorias.

En Ducati corrió hasta finales del 2007, primera temporada con las 800 y año en que  Stoner se impondría a todos.

Loris llegó a ganar durante aquel año su último gran premio. Haciendo balance, su mejor temporada con Ducati fue, sin duda, la del 2006, tercero en la general y siempre delante, cuando nos obsequiaron él y Rossi con tremendos piques por la victoria.

Con la era de las 800 llegó, sin duda, la etapa menos competitiva del italiano. Por edad y palmarés, era cuestión de tiempo que dejara las carreras. Después de fichar por Suzuki, donde ha brillado menos que en sus años con Ducati Marlboro, y de correr esta temporada con las Ducati del equipo Pramac, Loris anunció este año en Misano su retirada de los grandes premios, desechando ofertas de SBK y de MotoGP. A su edad y con una estupenda familia esperándole el pequeño gran piloto lo tenía claro: no iba a arrastrarse por los circuitos con mecánicas poco competitivas. En Cheste corrió su última carrera terminando en novena posición y luciendo en su moto el dorsal de su amigo, Marco Simoncelli, gran detalle que sin duda marcará para siempre su última carrera. Con su adiós se nos va un piloto valiente y correoso y una magnífica persona que ha dejado su huella por dónde ha pasado.

Como dice su amigo y manager, Carlo Pernat, con su retirada “Se va un hombre de verdad, un hombre puro, generoso y simpático”. Buena suerte, Loris, ¡te echaremos de menos número 65! Después de tantos años, se nos hará extraño ver carreras dónde no esté tu nombre en parrilla…

 

JuanFran Guevara al Mundial de 125GP


El piloto lorquino, Juanfran Guevara, participará el próximo fin de semana en el Mundial de Moto GP, en el Gran Premio de la Comunidad Valenciana.

Gracias a sus méritos deportivos y a su palmarés, este piloto estará en la carrera de 125cc como piloto invitado. Este irá acompañado del que viene siendo su equipo desde que se inició en este deporte, el Team Murcia, un equipo modesto, pero que a pesar de ello está consiguiendo grandes logros.

La carrera será retransmitida en directo por la 1 de TVE y en Teledeporte el próximo domingo a las 11:00.

Qué decimos en twitter…

Acceder