Historias escritas por antonionadal
Desde 1993, cuando hizo su primer curso de 4x4, éste turolense ha desarrollado su vida en torno a los 4x4. Uno de los responsables de Masia Pelarda, establecimiento rural dedicado a los deportes del motor off road que está en constante evolución y que cuenta con circuitos 4x4 de varios niveles, circuito de Quad trial y un circuito de Velocidad en tierra con 10 km de cuerda. Como responsable del desarrollo de sus circuitos y actividades ha conocido a la mayor parte del abanico 4x4 de España, desde Organizadores, clubs, revistas, competidores, etc…
Con cientos de ejemplos de implicación en el 4x4, su opinión dentro del sector 4x4 es del todo acreditada.
LOS DESCENSOS
A l igual que en los ascensos, los descensos se tienen que acometer con precaución, colocando el vehículo lo más perpendicular posible a la pendiente y habiendo inspeccionado
la bajada y la salida previamente si la inclinación es de cierta entidad.
Seleccionaremos la marcha que consideremos más adecuada para la pendiente y el tipo de suelo que nos encontremos, generalmente primera corta, estando atentos por si tenemos que subir de marchas si las circunstancias lo exigen. Iniciaremos la maniobra de forma muy suave intentando no tocar ni freno ni embrague si no es estrictamente necesario, si fuese totalmente imprescindible el embrague se usaría para un cambio rápido de marchas y el freno, suavemente, tratando de no bloquear las ruedas para evitar deslizamientos.
Importantísimo es tener en cuenta todos los condicionantes atmosféricos que se nos presenten en cada escapada, pues éstos también nos condicionarán el comportamiento de nuestro coche y, por tanto, nuestra actuación.
Partiendo de la base que cumplimos una de las reglas de oro del todo terreno, no salir solo, debemos esperar que el vehículo que nos precede termine la maniobra antes de iniciar la nuestra para evitar peligros innecesarios.
Si el terreno lo permite evitaremos girar la dirección en plena bajada, pues la posición del coche hace que todo el peso del mismo recaiga en la rueda situada en el exterior de la curva forzando de forma excesiva los sistemas de tracción y dirección de la misma, el giro lo realizaremos en el momento en que el tren delantero ya esté en zona llana.
Y así como nos gustaría que nos lo hicieran a nosotros, respeta al resto de usuarios del monte.

Vamos a entrar en materia con todo tipo de obstáculos y como acometerlos, a la vez de, aún a riesgo de parecer un pesado, recordar en cada publicación algunas premisas básicas a la hora de salir al campo.
Algo que nos vamos a encontrar en todo momento circulando por el monte son las subidas, evidentemente por temas orográficos, nos las vamos a encontrar de todas las distancias y con diferentes ángulos de ascenso.
Por regla general cuando circulemos por pistas la dificultad va a ser mínima, sólo condicionada a los agentes meteorológicos que puedan dificultar el avance, dícese nieve, agua, hielo, zanjas producidas por las lluvias torrenciales….
Si por el contrario queremos poner a prueba nuestras habilidades y nuestras monturas en alguna subida de cierta entidad, hay que tomar una serie de precauciones.
Lo primero hay que analizar el tipo de terreno que tenemos ante nosotros, si es duro, con gravilla, mojado, bacheado… Si no se ve el final de la cuesta y podemos asegurar que tenemos salida, habrá que hacer una pequeña excursión a pie para tenerlo claro, en caso que lleguemos arriba y no tengamos salida, la sorpresa y las complicaciones pueden ser mayúsculas.
Para afrontar el obstáculo nos pondremos lo más perpendicular posible a él, pues el riesgo más grande radica en la posibilidad de que el coche se nos quede cruzado en la subida quedando en riesgo de vuelco. Posteriormente engranaremos la velocidad adecuada y procederemos a la ascensión con ritmo uniforme.
La velocidad para superar el reto está condicionado a todo lo anterior, pero en cualquier caso es preferible pecar por defecto que por exceso, es mejor intentarlo varias veces cogiendo cada vez, desde más lejos, un poco más de velocidad para que la inercia nos ayude a subir, que pasarnos en la primera vez salir volando y tener que lamentar un mal aterrizaje.
Engranaremos la primera corta e iniciaremos la ascensión con la presión justa de acelerador para que no se cale el motor, si todas las condiciones son propicias subiremos sin problemas y de forma elegante, asegurando así la integridad de vehículo y ocupantes, hacerlo con gas a fondo sin ser necesario sólo puede acarrearnos problemas y complicaciones.

Si por obligación necesitamos “mucha” velocidad para poder coronar la cima, estaremos atentos a soltar el acelerador en su parte más alta lo suficientemente pronto para que nuestras ruedas no pierdan suelo en ningún momento.
En caso que nuestro vehículo se quede a mitad de recorrido en una zona complicada, recurriremos a la maniobra de aborto en subida, que consiste en calar el vehículo en el momento que detectamos que no vamos a poder subir, sin soltar el freno accionamos la marcha atrás, aflojamos frenos suavemente hasta que el coche se quede sujeto con el motor y el cambio y, sin demora, accionamos el arranque sin tocar ningún pedal, y sólo nos tendremos que preocupar de guiar el vehículo cuesta abajo, de esta forma no perderemos tracción en ningún momento y así no correremos riesgos de descontrol.
Evidentemente con un cambio automático no podemos realizar esta maniobra, por lo que engranaremos la marcha atrás lo más rápido posible y lo guiaremos a zona segura, si es necesario, utilizando el freno, y sin llegar a bloquear las ruedas, impediremos que coja más velocidad de la necesaria.
Para aprender esta técnica o cualquier otra, hay que hacerlo en un lugar adecuado, que esté medido, que sea seguro sin peligro alrededor, que no se degrade el terreno, que esté permitido circular…con el paso del tiempo y la experiencia podremos afrontar retos mayores, al empezar no arriesgar.
Y recuerda SI SALES AL CAMPO QUE NO SE NOTE QUE HAS ESTADO
Antes de entrar en materia hay que tener una serie de cosas a tener en cuenta antes de salir con nuestro TT al campo para que todo transcurra como a todos nos gustaría imprevistos aparte.
En primer lugar podríamos empezar por hacer una pequeña revisión de nuestro coche, aunque esto parezca reiterativo, el hacerlo, nos puede salvar de alguna mala experiencia, niveles de aceites, agua en el limpia, neumáticos (presiones y estado), luces, gato….
Seguimos con el equipamiento. Material de rescate, eslingas, grilletes, pala… Ojo! Dentro del equipamiento debemos pensar también en sus ocupantes, más importante que el propio coche, comida, bebida, ropa de abrigo… El material de rescate nos puede sacar de muchos atolladeros, pero si esa complicación se dilata en el tiempo o sufrimos una avería que nos inmoviliza hasta que vengan a rescatarnos agradeceremos algo para picar para beber o para abrigarnos dependiendo de la climatología.
Planificar nuestras salidas de cara a los lugares a visitar, informarnos de las normativas vigentes, de parajes protegidos, los pueblos por los que vamos a pasar con temas como fiestas patronales en los que pueden hacer actividades fuera del casco urbano (encierros romerías…), y el tiempo que nos va a acompañar y que nos condicionará, posiblemente, el recorrido, las horas que vamos a invertir en la realización de ese recorrido y el equipamiento del que hemos hablado anteriormente.
Cuando lo tengamos todo bajo control hay una regla de oro que nunca se ha de olvidar y que todo buen excursionista ha de tener en cuenta, NUNCA SALIR SOLO. Un pequeño contratiempo sin importancia puede convertirse en un calvario si viajamos solos.
Respetar las normas de circulación, la legislación vigente, el resto de los usuarios del monte, la propiedad privada, los cánones de limpieza, el riesgo de incendios… todas esas cosas que son de sentido común, unidas a los consejos anteriores, harán de nuestras salidas unos momentos placenteros que, además, ayudarán a mantener el buen nombre de esta afición y ayudarán también a que no se cierren tantas puertas y tan rápidamente como se están cerrando ahora.
Y recuerda…. SI SALES AL CAMPO QUE NO SE NOTE QUE HAS ESTADO


La escuela de conducción Cooper-Masía Pelarda es un enclave rural situado en la Sierra de Gúdar-Javalambre en la provincia de Teruel.

Más información sobre Masía Pelarda.
Nace por dos cuestiones diferentes:
Por un lado la necesidad de arreglar una masía de origen agrícola de gran tamaño, con cierto valor histórico por la antigüedad del inmueble, más de 200 años, y que era necesaria una profunda restauración cuyo importe era imposible de sufragar con los ingresos agrícolas y ganaderos a la que estaba destinada. De ahí la utilidad de alojamiento rural.
Por otro, nuestra afición al mundo del motor, que se forjó con el trabajo diario durante muchos años a manos de todo tipo de vehículos, haciendo especial hincapié en cuanto al 4×4 se refiere. De este trabajo, de observar la evolución de otros todo terreno y de algunos trucos que nos contaron aquí y allá, pudimos recopilar toda nuestra experiencia y conocimientos, que , lejos de tenerlos todos, seguimos aumentándolos día a día y que ahora, en nuestras instalaciones, ponemos a disposición de todo el que quiera usarlas.
La Masía tiene 24 plazas de alojamiento en diferentes modalidades con servicio de comedor, en torno a esta edificación se puede disfrutar de diferentes actividades tan variadas como atractivas, desde paint ball hasta cenas medievales, pero nuestro punto fuerte son nuestros circuitos, si la intención es practicar y poner a prueba nuestros coches “of road” disponemos de cinco circuitos clasificados según su dificultad, estos circuitos están integrados totalmente en el entorno y con el compromiso de respeto a la naturaleza, en la misma disposición existe otro para camiones y otro destinado a la competición, tanto para entrenamientos como para testages y pruebas deportivas. (más…)