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Historias escritas por luigi
Luis Fernández "Luigi", natural de Madrid, heredó la pasión por el motociclismo por tradición familiar iniciándose con siete años en carreras de motocross. Desde entonces, no ha dejado de viajar por Europa en moto y rodar siempre que puede en tandas de circuito. Actualmente colabora con revistas y blogs en la divulgación de rutas, competiciones, pilotos e historia del campeonato del mundo de Velocidad y de las llamadas Road Races.

Desafío Motos.ws, otra manera de competir.

Desde hace ya algunos años, Emilio y Laura organizan una bonita formula para correr en circuito de manera regulada, al margen de las típicas tandas que todos conocemos. Su invento se denomina Desafío y cuenta cada año con más participación. En su web (www.motos.ws) encontraréis todo el ambiente racing que podéis esperar a nivel de aficionados y toda la información necesaria para conocer la manera de poder rodar en los diferentes circuitos penínsulares (incluyendo en ocasiones la magnífica pista de Portimao) que componen el campeonato.El Desafío no es una competición al uso, aunque el formato se acerca bastante. Se trata de un ranking por tiempos tomados en rodadas diferentes, con clasificación y trofeos por categorías en cada rodada y una clasificación general con sus trofeos a final de año.

Lo que se busca con esta iniciativa es sacar fuera de las carreteras a los que les gusta correr en moto para hacerlo de forma segura en circuito y montarlo de una manera más divertida y más acompañada que en las típicas rodadas. Es un buen escenario para conocer gente, picarte de manera sana y segura y progresar. 

 El Desafío es apto para todos los niveles y todas las máquinas, desde el que controla lo justo y quiere aprender hasta el que ya va rapidito en circuito. En cada rodada se cuenta con la ayuda de los monitores de WPB para ir asesorando en sus progresos a los pilotos de todas las categorías.

El calendario provisional del 2011 es:

12 MARZO – ALMERÍA, 16 ABRIL – CARTAGENA, 7 MAYO – LOS ARCOS, 25 JUNIO – ALBACETE, 9 JULIO – ALCAÑIZ , 10 SEPTIEMBRE – PORTIMAO, 1 OCTUBRE – ALBACETE y 15 de OCTUBRE – CHESTE.

Como el año pasado, habrá 8 fechas puntuables aparte de una carrera de verdad, independiente, que se celebrará después del campeonato en Cartagena o en Almería. Los niveles dependerán de la cantidad de pilotos inscritos.

Tambien como cada año, los ganadores y mejor situados de una categoría el año anterior pasan automáticamente a la siguiente este año. También se reubicará a los que se vea que no han encajado del todo en su categoría en la pasada edición.

A los nuevos inscritos se les pedirán sus tiempos en los circuitos para ubicarlos de forma provisional al inicio, pero su categoría definitiva se decidirá según sus resultados (comparativos con los demás) en las primeras rodadas.

La inscripción sigue abierta y se mantendrá abierta hasta antes de la tercera rodada del año (en ese momento quedarán 5 rodadas). Precio: 100 €. (95 €. socios). Toda la información y dudas en www.motos.ws 

Ya sabéis, si queréis rodar de manera organizada y hacer una “temporada” completa la opción del Desafío es una buena oportunidad.

Recordando a un gran campeón, Ricardo Tormo

Todos conocemos el nombre del bello circuito de velocidad que tenemos en Cheste, pero no todos los aficionados, sobre todo los más jóvenes, conocen la vida y las batallas que libró uno de nuestros más grande pilotos de todos los tiempos, bicampeón del mundo de 50cc. Qué mejor momento para recordarle que ahora, cuando apenas han trascurrido unos días desde la celebración del último Gran Premio en la pista que lleva su nombre.

Junto a su ídolo, compañero y más duro rival, el campeonísimo Angel Nieto, Ricardo Tormo fue uno de los pilares sobre los que se cimentó la larga lista de triunfos y campeones del mundo que el motociclismo español ha producido durante su historia. Innumerables son las gestas, luchas y sacrificios que Tormo tuvo que lidiar a lo largo de toda su vida, dentro y fuera de los circuitos, para alcanzar sus sueños. Como corredor demostró ser un superdotado, como hombre era sencillamente único, todo integridad, generosidad y pasión.

Ricardo nació en el pequeño pueblo valenciano de Ayacor, muy cerca de Canals, donde viviría ya desde los ocho años. Pronto se aficionó a montar en bicicleta, destacando y entrenándose a fondo hasta que una caída le quitó las ganas de seguir dando pedales. También le cautivó la mecánica y comenzó a trabajar en el taller de su tío (un talento, el de mecánico, que siempre demostró y aplicó). Por aquellos años eran numerosas las carreras urbanas que se celebraban por todo Levante. Falsificando la firma de su padre, corrió su primera carrera, quedando en segunda posición. Aunque le prohibieron correr no tardo mucho en cambiar su pequeña Ducson por una Derbi 74 y, más tarde, por una Ossa 250 con la que comenzó a destacar.

Eran otros tiempos, los medios y el dinero escaseaban más que ahora, todo era corazón, sacrificio y tesón hasta limites inimaginables mientras se corría en “circuitos” urbanos rodeado de farolas, bordillos, público y, como mucho, balas de paja, tiempos en que los mundialistas viajaban por toda Europa en coche y uno mismo hacia de piloto, de mecánico y, a veces, hasta de cocinero. Ricardo no fue una excepción, más bien lo contrario.

Después de correr con una Derbi Ran de 50 con la que consiguió su primera victoria en el Nacional, con Kreidler y con otras monturas, su momento llegó cuando la marca Bultaco tuvo el acierto de ficharle como piloto oficial. Había pasado una grave lesión y parecía que todo comenzaba a rodar en serio. En 1977 ganó su primer G.P. en la pista sueca de Anderstorp. Ricardo siempre fue un piloto rapidísimo, también en lluvia, y pronto destacó en el mundial, tanto que hasta Nieto tuvo que emplearse muy a fondo para ganarle (memorables sus duelos a lo largo de los años) reconociendo, años después, que Tormo fue sin duda su más duro rival.


El primer titulo mundial llegó en 1978, en la pista de Brno. Luego la mala suerte comenzó a perseguirle y no pudo obtener grandes resultados durante dos años. Quemado y a punto de dejar las motos, Tormo decidió dar un giro inesperado a su situación y recuperó sus antiguas Bultacos de 1978 para encarar la nueva temporada, una mecánica claramente desfasada frente a la de sus rivales. Era cuestión de pelotas y recuperar en las curvas lo que perdia en las rectas…

Gracias, principalmente, al soporte de Motul, Avidesa y su inseparable Angel Carmona, la aventura quijotesca fue un éxito y se alzó de nuevo campeón del mundo en 1981 (mientras ayudaba y apadrinaba a una joven promesa que llegaría a superarle en títulos mundiales, Jorge Martínez “Aspar”). Fue el delirio:

Además de en la categoría de 50, Ricardo corrió y venció carreras en 125, con inolvidables duelos con Nieto. También probó fortuna con la Bartol en 250 aunque su gran momento llegó a finales de 1983 cuando se anunció el regreso de la legendaria marca Derbi al mundial con Tormo como piloto estrella: 

Lo que tenia que ser un salto importante en su carrera personal y profesional se truncó para siempre en tragedia. Como sabréis, en abril de 1984 sufrió un terrible accidente mientras probaba su Derbi en el polígono de Martorrellas. Fue el final de su carrera deportiva. A lo largo de los años, más de 20 operaciones le aguardaban, también el calor del público, de la prensa y de sus rivales. Afortunadamente, Ricardo jamás se desvinculó del mundo que más amaba y, por ejemplo, fue manager de equipo que montó la RFME en el Europeo con Julián MirallesAlex Crivillé.

¿Qué más podemos decir del gran campeón valenciano? Tal vez recordar que sus gestas de superación infinita siguen siendo el mejor ejemplo que podemos tener tanto a nivel deportivo como humano. Sus dos únicos títulos mundiales no le hacen justicia pero la vida nunca fue demasiado generosa con Ricardet. La frase fácil de “Ricardo, corazón de león” no puede ser más acertada en su caso porque dedicó su vida al motociclismo, inasequible al desaliento y a la falta de medios, conservando en todo momento, y es lo importante, su integridad, su honestidad y su amor por la moto. Nadie le jubiló en la pista, solo la mala suerte le apartó de los títulos que debía haber ganado con las “balas rojas” a partir de 1984.

Por si todo esto fuera poco, una leucemia acortó su vida prematuramente. Ni siquiera pudo ver el primer Gran Premio que se disputó en 1999 en su circuito.

Hace algunos domingos, precisamente el día del Gran Premio, estuvimos en el pueblo de Canals para rendirle nuestro modesto homenaje. Las fotos que hicimos pueden mostraros, un poco, el bonito rincón que hay en el polideportivo municipal que lleva su nombre:

Ricardo Tormo venció muchas batallas, incluso superó casi siempre su falta de medios casi crónica pero, desgraciadamente, le faltó algo que también es necesario: tener buena suerte. Nunca olvidaremos su figura.

Estoy empezando con mi moto de circuito, ¿en qué gasto mi dinero?

El pasado martes 12 disfrutamos de una bonita jornada motera en nuestro querido circuito del Jarama. Como en otras ocasiones, conocimos gente nueva que se inicia en nuestro mundillo y solo fue cuestión de minutos que salieran a la palestra algunos palpitos racings del estilo “¡me gustaría tener una moto solo para circuito!” y, sobre todo, “¿en qué gasto mi dinero para prepararla?” Modestamente, voy a intentar contestar a las dos preguntas. (Aunque a muchos os resulte obvio lo que pueda indicar aqui es cierto que puede servir de ayuda a aquellos que se enfrentan a este dilema por primera vez).

El gran Toroloko calentando gomas en Cheste

En primer lugar, reseñaría que no hace falta adquirir una deportiva de última generación para comenzar. Lo sepamos o no, nos guste o no, a la mayoria nos sobra potencia y prestaciones dinámicas, más si estás empezando. (Sin ir más lejos, el otro día vimos a un participante que, con una señorona FZR600, repasó varias veces a algunas Rs modernas…)

El bueno de Ray con su preciosa 848 mirando lejos

Si no tienes todavía moto de circuito y, además, como la mayoria, andas corto de moneda, la mejor opción es una moto de segunda mano en buen estado. ¿Qué tal una japonesa de 600 de este milenio? Una vez comprobado que chasis, motor, transmisión y suspensiones se encuentran en un estado lógico para los años que tenga la moto podemos comenzar por “inicializarla”: cambiar liquidos, filtros, etc y proceder a quitar lo imprescindible para  facilitarnos la vida en circuito: luces, estriberas traseras, espejos, etc.

David justo antes de demostrar que con una naked también se puede ir rápido

A mi entender, cualquier moto que rueda en circuito deberia ir preparada con algunos detalles propios de las carreras, detalles que ofrecen seguridad para todos, me refiero a que lleve sus precintos, agua en lugar de anticongelante, etc, y ya puestos, tapas de carbono. Una cosa importante para empezar: viste a tu moto con un carenado de fibra, antes o después lo agradecerás. A la larga, supone más una inversión y un ahorro que un gasto.

Con los euros que nos queden en la hucha también conviene poner unos latiguillos metálicos (si nuestra máquina nos los lleva ya). Cuestión legendaria y mareante, ¿qué neumáticos monto? pues yo recomendaria no montar gomas demasiado blandas… afortunadamente en el mercado existen muchos compuestos sports suficientemente buenos como para empezar con garantias. No quiero dar ejemplos pero seguro que todos conocéis esos modelos deportivos que no son slicks pero que van de fábula y no te arruinan en tres meses.

Pura pasión por las motos: Marta y su R6

Una vez cómodo sobre la moto, ¿qué puedo hacer? ¡Rodar y rodar, quema la paga extra en rodar, aprender y pulirte, eso es lo importante! Afortunadamente, en nuestro deporte todavía cuenta más la faceta humana que la técnica por mucho que, algunos, nos intenten “vender la moto” desde el primer día.

Vale, imaginemos que tengo tanto presupuesto que quiero seguir preparando mi linda moto de circuito. ¿Qué hago? por ejemplo, puedes cambiar la cola del escape si llevas la de origen (más pesada y voluminosa) aunque mejor no comprar una muy cara (total, antes o después, se abollará), poner estriberas retrasadas, manetas especiales, puño rápido de gas y revisar cadena y desarrollos. Cuando toque, no es mala idea cambiar el filtro de aire y las pastillas de freno de origen por otros modelos más deportivos. Con los frenos, obviamente, hay que tener especial cuidado. Si notamos que la maneta llega al puño  habitualmente o que nos faltan metros para evitar “comprar parcelas” pensar en una buena bomba radial de freno no es una tontería. También evalúa si la horquilla se te queda blanda… si a pesar de regularla sigues incómodo tal vez necesites poner unos muelles más duros, no problem. En todas estas cuestiones es importante asesorarte por gente experta y no tanto en copiar a pilotos que ruedan más rápidos que nosotros, esa manía no conduce a nada bueno.

A falta de otra, la moto de todos los días nos vale para rodar en Albacete, ¿eh, Oscar?

¿Necesito gastarme mucho dinero más para salir a pista con cierta frecuencia? Para rodar, aprender y disfrutar a saco, personalmente pienso que no. Además, es importante tener claro que es más fácil disfrutar y poner a punto una moto con las suspensiones de origen que traen que volvernos loco gastando dinero a malsava en caras y sofisticadas suspensiones que solo saben tocar y explotar técnicos y pilotos experimentados. Es fácil caer en esa trampa..  otra habitual es cambiar toda la linea de escapes, un auténtico dineral. Piensa si de verdad te falta potencia en tu actual stage (¡recordad que estamos hablando de pilotos que están empezando!), mejor gástate esos ultimos eurillos en unos calentadores y unos caballetes de competición.

Lobito rodando en Castellolí con su preciosa ninja

Vale, hasta aqui los pasos básicos para divertirnos durante mucho tiempo. Importante pensar cómo llevarás la moto al circuito y si puedes ir acompañado con algún “pinche” para que te eche una mano. ¿Qué pasa si todavía me queda dinero para invertir en mi afición favorita? Yo contestaria que… ¡¡vuelve a gastartelo en rodar, en hartarte a dar vueltas en todo tipo de circuitos, revirados y rápidos! Y llegado el día, en participar en alguna carrera chula como las Mac90, ¿por qué no? Como dicen los viejos maestros, se aprende más en una carrera aunque termines el último que en cinco entrenos.

En resumen, dejemos la obsesión de modelos y preparaciones racings para el siguiente escalón, ante todo merece la pena hacer kilómetros y cuidarnos fisicamente. Para rizar el rizo tampoco viene mal apuntarse a algunos cursos teóricos de mecánica o pilotaje, como los que organiza brillantemente Carlos Morante.

Otro día podemos hablar del siguiente “stage”: cambios semiautomáticos, centralitas, preparaciones, geometrías, medidas de neumáticos, etc, pero eso es otra historia, eso ya trata de pasar de tener una moto de circuito a tener una moto de carreras… Como diría AC/DC: “Are you ready?” ;-)

Mar Acebes en acción, ¡impresionante!

Peter y Shoya, siempre estaréis en nuestros corazones

Terribles sucesos los que estamos padeciendo últimamente los seguidores al motociclismo. Primero se nos fue un chaval estupendo, Peter Lenz, allá en Indianápolis, victima de la fatalidad, un suceso inesperado, terrible y cruel. Solo una semana después, como todos sabéis, el bueno de Shoya Tomizawa dejo su último aliento en Misano haciendo lo que más amaba.

Sin querer sacar punta al tema, me indignó que el domingo de la carrera de Indianápolis nadie recordara por televisión lo sucedido con Peter, un piloto de solo 13 años, con un futuro prometedor y con una pasión que impresionaba hasta a su ídolo, Colin Edwards. Me indignó y pensé mil cosas feas relacionadas con el “show business”, con el organizador y con los medios. Quizá me equivoque y lo llegaron a decir pero ni yo ni algunos amigos nos enteramos por la tele. Las letras que enseguida escribió su padre fueron terriblemente emotivas y muy profundas, nadie más autorizado para expresar sus emociones y la vida que estaba viviendo Peter.

Con Shoya el palo ha sido también terrible porque lo vimos en directo, porque era muy joven (solo 19 años) y era un tipo sumamente humano, positivo, afable, luchador. Dejó huella en poco tiempo y estaba empezando a labrarse una bonita carrera deportiva. Nunca le olvidaremos (no es suficiente pero no queda otra).

No es momento, hoy, de hablar de la seguridad de los circuitos, de hurgar en la maldición que parece perseguir a los pilotos japoneses, de debatir sobre la edad mínima para competir, de la hierba artificial o del riesgo que asumen los deportistas de élite que tienen como pasión correr en moto. Todo eso, además, ya lo conocíamos. Es momento para recordarles con cariño desde el corazón y la memoria.

Algunos dicen que estamos locos por querer volar a ras del suelo, por buscar una y otra vez la impagable sensación de libertad encima de un artefacto de dos ruedas y un manillar… si es así, bendita locura. Para los que no entienden esa vibración humana solo pedimos que tengan respeto cuando oigan hablar o expresen sus opiniones sobre luchadores como Peter y Shoya, que respeten su memoria en suma, la de dos apasionados deportistas que perdieron la vida persiguiendo sus sueños. En este sentido, os copio aqui el texto de la piloto madrileña Laura Martínez, alguien joven que también persigue sus sueños encima de una moto de carreras. Creo que describe muy bien la sensación que los jovenes pilotos piensan de su pasión:

Cuando miramos tras la cúpula de nuestro moto, con el gas abierto a tope, en cada apurada de frenada, cada tumbada, cada adelantamiento, cuando cruzamos la bandera a cuadros…no somos conscientes del peligro que corremos, nunca imaginamos que la vida puede escaparse en tan solo un segundo… Lo hacemos cegados por nuestra pasión. Es difícil de entender pero es nuestra vida… luchamos por cumplir nuestro sueño y aunque es duro, es muy bonito morir por él. El motociclismo ha perdido en muy poco tiempo dos grandes campeones. Haya donde estéis…Gasss a tope!! El motociclismo no os olvida.”

 

Nuestras condolencias a los familiares, amigos y compañeros de ambos pilotos. También un recuerdo y un abrazo para Scott Redding y Alex DeAngelis, dos pilotos que lo están pasando muy mal estos días. Será duro pero tenéis que seguir, es lo que querría Shoya, seguro, ¡¡el pulgar siempre arriba!!

Hasta pronto, campeones, siempre estaréis presentes en nuestros corazones. Nos distéis mucho, no os olvidaremos.

Por fin… ¡homenaje a Alex Crivillé!

Qué pocas veces se da la acertada situación de homenajear a un artista en vida. ¡Los apasionados al motociclismo hemos tenido suerte recientemente! Durante el fin de semana del Gran Premio de Catalunya, el pasado sábado 3 de julio, se celebró en su pueblo natal, por fin, un merecidísimo homenaje a Alex Crivillé, nuestro único y gran campeón de 500cc.

El acto fue sencillo pero sincero y cálido (como su protagonista), el motivo principal: la inauguración de una bella estatua de Alex realizada en bronce. Muchos lo sabréis, la prometida estatua en honor del nen de Seva en su pueblo era una vieja promesa que, por un motivo u otro, no se materializaba. Todo eso ya es historia, la estatua (¡giratoria!) ya está inaugurada. A partir de ahora todos los buenos aficionados tenemos otro lugar de “peregrinación”. El acto reunión a muchos paisanos, prensa, pilotos (Carlos Checa, Nani Roma, Angel Nieto, Jordi Arcarons, etc), personalidades (Joan Moreta, Angel Vildoms, Jordi Pujol, etc) y aficionados de distintos puntos de España. Todos, como una piña, estuvimos acompañando a Alex en uno de los días, imaginamos, más felices de su vida.

 

Se habilitaron varias tribunas y algunas carpas donde pudimos escuchar los comentarios, anécdotas y alabanzas que se dedicaron a nuestro campeón. También Alex tuvo que coger fuerzas y hablar en público, ¡¡con lo que le gusta je,je!!, agradeciendo a todos nuestra asistencia.

 

Destacar la presencia en el salón de actos de la localidad de casi todas las motos de competición con las que corrió y ganó Alex. Desde la Honda Hurricane de Taulé con la que se inició en el mundo de la competición hasta la campeona del mundo de 500, la bestial y preciosa Honda NSR 500, pasando por las bellas JJCobas que pilotó en 1989 (campeón del mundo de 125) y en 1991 (en la categoría de 250), sin olvidar aquella bella “bala roja” de 80 (la Derbi) con la que comenzó a despuntar en el Mundial como piloto rápido y rebelde.

 

Allá en 1999, ya se había vivido una noche muy especial cuando se celebró en Seva la fiesta del título de 500. Alex llegaba muy tarde y cansado de Brasil, su vuelo se retraso y además su maltrecha mano le había dado mucha guerra durante la carrera. En aquella jornada le preguntaron a Alex si quería anular el acto y celebrarlo a la semana siguiente pero cuando supo que el pueblo estaba a reventar nuestro campeón, tan humilde y cercano como siempre, indicó que le llevaran rápido hasta Seva. Ahora, más de diez años después, le encontramos más relajado pero igual o más emocionado.

 

En resumen, una bonita tarde que vivimos con alegría. Sí, ese chico tímido que ganó el título más difícil, el que hizo sudar tantas veces a martillo Doohan, el mismo que nos hizo vibrar al borde del infarto en junio de 1992 cuando ganó en Assen, ese chaval que aguardaba en sus carreteras el paso de otros motoristas más maduros, ese campeón, por fin contempló su estatua en su pueblo natal. Ya no hay vuelta atrás. Alex Crivillé, 1999 500cc World Champion forever!!!!

Una pequeña reflexión sobre Moto2

Toni Elías dando cera.

Mucho se ha hablado, alabado y criticado la nueva categoria de Moto2. No seré yo quién ponga la guinda al pastel (entre otras cosas, porque este pastel todavia se está cocinando) pero sí quiero compartir una pequeña reflexión con todos vosotros. Vaya por delante todos mis deseos para que esta nueva categoría tenga un gran futuro y haga más grande todavía nuestro motociclismo. No hace falta decir que espero, como tantos, que el primer campeón sea un piloto español. Dicho esto, y esperando que nadie malinterprete mis palabras, vamos a entrar un poco en harina.

El cambio ha sido demasiado sustancial como para dejarnos indiferentes por lo que es fácil encontrar opiniones para todos los gustos. La novedad ha sido profunda y eso ha llamado nuestra atención. ¿Quién se pierde una carrera de Moto2 del CEV o del Mundial? ¡yo no!, pero no puedo evitar pensar algunas cosas…

En mi modesta opinión hemos perdido una gran categoria, clásica y muy deportiva (la de dos y medio, quizá las motos de carreras más equilibradas de toda la historia) que, sin embargo, estaba herida de muerte, basicamente por falta de cuidados (precios desorbitados, desarrollo estancado, motos oficiales demasiado alejadas de las carrera-cliente, etc). Para mi ha sido culpa, principalmente, de las propias marcas por dirigir el rumbo de sus desarrollos a un coto privado y exclusivo digno de prespuestos millonarios.

Las nuevas protagonistas

Ahora tenemos una espectacular categoria nueva (Moto2) que aunque nos llama la atención poderosamente no termina de convencernos del todo en su planteamiento. ¿Por qué? Cuando me enteré que solo se usaria el motor de un fabricante ya me pareció una decisión un poco antinatural, contraria a la filosofía propia del Mundial desde su nacimiento. ¿Cuantas veces dijo Dorna, por ejemplo, que ninguna categoría serie jamás una “copa monomarca”? Luego, cuando nos informaron que los motores no se podrian preparar empezamos a pensar que estábamos asistiendo al nacimiento de esa copa monomarca de lujo con motos que no iban a ser prototipos al 100%. Quizá existian otras formulas para reducir los gastos, aumentar la parrilla y asegurar más espectáculo pero ese es otro debate (apasionante, esos sí) ajeno a este reflexión.

Pilotos como Crivillé o Kevin Schwantz han valorado las nuevas motos.

Al final ¿qué tenemos? Tenemos una espectacular categoria donde el nivel de pilotaje necesario para triunfar ha bajado por lo que la igualdad en pista es más evidente. ¿Es esto lo que buscamos? ¿Importa si las motos que vemos no son motos de carreras tan puras como las que salian a pista hasta hace unos meses? Que nadie se sienta ofendido pero las 250 eran máquinas más radicales, deportivas y dificiles de pilotar al límite lo que provocaba una selección natural que ahora mismo es más dificil de filtrar. Por eso buenos pilotos que antes no triunfaban en la categoria de 2T ahora lo hacen en este tipo de motos (ya sea Cluzel o Luthi en el Mundial, por ejemplo, o el irlandés Laverty en el SSP600). Sin dejar de ser motos de carreras pilotadas por grandes pilotos esta nueva categoria de Moto2 ha provocado (entre otras cosas) un efecto que yo llamo “alineamiento habia abajo”. Me explico con un buen ejemplo que no es mio pero que es muy clarificador:  Si yo hago una carrera contra el grandísimo Rossi (¡toma ya!) conduciendo cada uno, digamos, una Puch Minicross seguro que me gana el crack italiano pero no por mucho. ¿Y por qué? porque hasta un paquete como yo puede apurar hasta sus limites la pequeña moto amarilla. Si hacemos esa carrera con dos Yamaha R6 seguro que Rossi me saca dos vueltas en pocos minutos. Y si hacemos esa misma carrera con dos poderosas R1 de SBK seguro que me saca el doble de vueltas sin despeinarse. Obviamente, sucede que a mayor potencia y especialización de la máquina las manos del piloto se  notan más. En Moto2 hemos asistido a un pequeño paso hacia atrás en este sentido para aumentar el espectáculo y las  parrillas que se ven por televisión. ¿Qué preferimos?, ¿espectáculo por igualdad de condiciones o la vieja selección natural de antaño? Cada uno tendrá su opinión, por supuesto…

Espero y deseo de corazón que, pronto, se siga evolucionando el reglamento de esta categoria que, a pesar de lo que digo, promete bastante. Lo importante es siempre aprender de los errores, escuchar también a los pilotos y hacer un equilibrio entre el aspecto comercial y el aspecto puramente deportivo de las carreras. Veremos también qué sucede con el futuro reglamento de MotoGP…

Ya están aquí las 24 Horas de Montmeló…

No solo de mundiales vive el buen aficionado, y más si es español, porque tenemos la suerte de tener varios campeonatos regionales y nacionales de gran nivel aunque las tribunas se vean demasiado vacías cuando se celebra una prueba. Una auténtica lástima que a algunos nos hace dudar de ese dicho tan popular que reza algo así como que “tenemos la mejor afición del mundo”…  Entre las numerosas competiciones que se celebran sobre nuestra piel de toro me gustaría destacar hoy, por cercanía y actualidad, una prueba muy especial y única que, aunque de popularidad discreta, enamora a gran cantidad de aficionados y pilotos de diversas especialidades. No se trata de la prueba de un Campeonato sino de una prueba de resistencia dura y larga, ¡¡las 24 Horas de Montmeló!!, que se celebrarán nuevamente los días 16, 17 y 18 de julio en el Circuit de Catalunya. 

Continuadora, en cierta manera, de las míticas 24 Horas de Montjuic, las de Montmeló arrancaron en 1995 como “herencia” y constancia de esa gran afición que linda con el Mediterráneo con el fin de perpetuar una tradición muy arraigada y promovida por peñas, revistas y aficionados en general de Cataluña. 

El encanto que destilan las pruebas de resistencia es muy especial. Hayas vivido o no alguna prueba la idea de rodar durante tantas horas en una carrera tan dura supone un reto difícil de no engatusar al más conservador.

Las de Montmeló, además, combinan varias razones dignas de consideración:

Para empezar, se celebran sobre un circuito mundialista muy querido por los pilotos, con un trazado rápido y largo donde se puede exprimir el potencial de tu máquina.

La duración y la dureza de la prueba es un auténtico reto para pilotos y monturas. Se puede correr encuadrado en las categorías de 600 o 1000 y, dependiendo de la preparación de la moto, en categoría SBK o SuperStock, etc. Conservar la mecánica y evitar riesgos gratuitos se hace necesario si quieres alcanzar el sueño de terminar la carrera.

Por último e importante, es una prueba dónde se mezclan pilotos profesionales con pilotos amateurs, por lo que el nivel en pista y el crono varia sustancialmente pero no por ello ocasiona ningún detrimento de espectáculo, más bien lo contrario. Lo dicho, pocas veces se da esta casuística.

En resumen, una auténtica pasada, una prueba llena de sentimientos, tensión y litros de gasolina quemados hora tras hora, una carrera que  no suele decepcionar a todos aquellos que tienen la osadía y el acierto de vivirla desde dentro o desde fuera. Por citar a los más conocidos, algunos de los pilotos que han vencido esta prueba han sido Carlos Cardús, Eustaquio Gavira, Luis D’Antin, David Tomás, Jerónimo Vidal, Josep Sardá, Carmelo Morales, Dani Rivas, Javi Fores, Bernat Martínez y un largo etcétera.

¿Pensáis participar algún día en esta prueba? Sin duda colmaría las ganas de darle al mango al más valiente y al más “resistente” porque si el equipo lo forman 3 pilotos (se aceptan hasta 4 por moto) tienes la nada desdeñable “tanda” de 8 horas (no continuas, ¡obviamente!). ¡Cuantos pilotos acostumbrados a tandas y carrerillas sueñan con tener presupuesto para participar en las 24 Horas! Porque esa, como de costumbre, es la base para considerar o no nuestra participación (al margen de los tiempos mínimos que seamos capaces de marca, claro).

Algunas cifras mareantes de un equipo modesto (cuyo único objetivo real sea terminar la prueba) pueden ser unos 3000 euros en neumáticos (un juego cada dos horas, aproximadamente), 500 euros en pastillas de freno, unos 700 en gasolina, etc, etc, por no hablar de la logística, equipo de repostaje y del equipo humano necesario (imprescindible un buen fisio). Por supuesto, son cifras aproximadas y en plan modesto. Como de costumbre, estas cosas nos recuerdas que tenemos una pasión muy cara y en una prueba tan importante contar con algún patrocinador es del todo imprescindible para plantearse algo.

 

No lo olvidéis, la edición de este año se celebra en pocos días. Entrada gratuita, outlet, carpas, ambiente, pruebas de scooters, incluso posibilidad de que los míticos campeones de las 24H de Montjuic (su rey, Mín Grau y Luis Miguel Reyes) os hagan de guía, etc, etc. Por cierto, os sugiero también cenar una noche en la pizzería del gran Grau (cerca de la Villa Olímpica). Si está él seguro que termináis hablando de motos mientras te comenta mil anécdotas o te enseña recortes de prensa de indudable valor histórico. 

Poco más que contaros, mejor vivirlo…, vayamos o no este año al Circuit, a las 15h00 del sábado 17 de julio se tomará la salida al estilo Le Mans. ¡Larga vida a las 24H!

 (Si os queda muy lejos Montmeló podéis optar ese domingo por visitar el circuito de Albacete y disfrutar del Campeonato Manchego que se celebrará allí; otra cita muy apetitosa, llena de piques y buen ambiente).

Leyendas del Tourish Trophy (segunda parte)

Y si la isla fue el último y definitivo escenario para Herrero, el mágico circuito de la montaña ha hecho pasar a la inmortalidad a su rey, al piloto que más veces ganó el TT, tanto que no se comprende la historia de uno sin la del otro.

William “Joey” Dunlop, norirlandés nacido en la motera localidad de Ballymoney, ya era una auténtica leyenda antes de desaparecer, hace ahora diez años, en una insulsa carrera en Estonia. Gracias a su sorprendente trayectoria deportiva y a su gran humanidad marcó para siempre a miles de aficionados, rivales, patrocinadores y público en general. Sin duda, permanecerá en la memoria colectiva como el auténtico “king of the roads”. Y es que Joey era muy, muy grande, me atrevería a decir que irrepetible porque si aquella isla ha gestado durante todas sus décadas de carreras grandes héroes y multitud de hazañas humanas y deportivas (por ejemplo, la vuelta victoriosa del gran Mike Hailwood en 1978) superar o alcanzar los records de Dunlop se antoja, simplemente, imposible. (más…)

Leyendas del Tourish Trophy (primera parte)

Dentro de pocos días dará comienzo una nueva edición del mítico T.T. de la isla de Man, las carreras más insólitas y espectaculares que se celebran sobre el planeta. La grandeza de esta prueba reside en su trazado, en su formato y, por supuesto, en las gestas y pilotos que han alimentado su leyenda durante los últimos más de cien años. Por desgracia, en esta edición del 2010, la cita del T.T. coincide con el  trágico aniversario de la desaparición de dos grandes pilotos cuyos nombres irán para siempre unidos a la historia y a la memoria de la carrera más antigua y difícil del mundo. Me refiero a nuestro Santiago Herrero y al rey de la isla, Joey Dunlop. Comenzaré recordando al piloto español que pronto apodaron en aquellas tierras “Spanish Flyer”.

A lomos de una mítica Ossa monocasco de dos tiempos y un solo cilindro, hace cuarenta años perdió la vida nuestro admirado Santiago Herrero, el gran piloto español que rozó la gloria, no solo por el hecho de casi conseguir el campeonato del mundo de 250, si no de hacerlo por delante de una horda de mecánicas japonesas e italianas claramente superiores. (más…)

Nürburgring, ¡visita obligada! (segunda parte)

A las puertas de la vieja pista pudimos ver un auténtico “museo” viviente del motor. A nuestro alrededor muchas superbikes de distinto “pelaje”. Desde últimos modelos “R” hasta míticas deportivas de hace años como una preciosa Kawasaki ZX7R. También fue fácil descubrir alguna montura italiana bicilindrica bien preparada, ¡seguro que no era su primera visita!
Pero si con las motos se nos abrieron los ojos como platos con los coches se nos cayó la baba: parecía que los Porsche GT2 y GT3 los regalaban por esa zona con la compra de una bolsa de patatas fritas. También vimos algún Corvette, muchos Mercedes y varios BMW M3 y M5 blancos de la organización que, incluso, hacen de “taxi” para los valientes que se atreven a viajar de copiloto.
 
Aqui os pongo una foto del famoso “mural” de campeones, toda la historia de Nürburgring resumida en unos metros cuadrados:

Queriamos dar dos vueltas: una de reconocimiento y otra más alegre. Finalmente, solo pudimos hacer un giro por lo que cada uno se lo tomo de manera diferente. Sacas tu pase y te colocas en una cola para salir. Hay una barrera como la de los parkings pero, aquí, la sensación es bien distinta: mientras esperas tu turno te da la sensación de que vas directo a la boca del lobo. Además, se mezclan bólidos y motos por lo que la emoción está asegurada. Bueno, emoción y cualquier palabra que podáis imaginar.
Por fin, abren la barrera y sales lentamente por el carril de ingreso a la pista. Empiezas a mirar a tu alrededor para ubicarte. Pronto empiezas a percibir que no estás en un circuito “normal”. Empezamos a disfrutar, unos corriendo, otros mirando para no perder detalle de la pista. Lo que es inevitable para todos es descubrir lo peculiar que es el viejo Nürburgring.
Su trazado es, como te habían contado tantas veces, un pequeño “infierno verde”. Cruzas tupidos bosques  por una pista llena de desniveles y toboganes, escoltada por guardarrailes añejos y virajes sin apenas escapatorias. Para más emoción, muchas curvas son ciegas. De repente, algún rasante que termina en curva ciega a derechas nos “despierta”. En los vídeos de Youtube no se aprecian bien estas cosas, sobre la moto, aunque no vayas muy rápido, la cosa cambia. Mientras, de vez en cuando, escuchas el inconfundible aullido de algún deportivo que pronto te va a rebasar. Afortunadamente, hay controles con sus banderitas pero, la verdad, no ayudan demasiado a calmar los animos. Los coches van realmente rápidos y más vale no cruzarte en sus trayectorias. En este circuito sí que es muy recomendable llevar puestos los espejos y mirar por ellos, sobre todo si vienen dos o tres coches picados justo detrás de tu trasero. 
Los M5 blancos en particular entran cruzados y derrapando a lo bestia en muchas curvas. Da igual que tu vayas a 180 por ejemplo, lo normal es que te pasen. La mayoría de sus conductores, por lo visto, se saben el circuito de memoria mientras que los turistas apenas llegamos a adivinar el siguiente viraje. El asfalto tiene grip, en eso estuvimos de acuerdo, pero no daba mucha confianza: esta lleno de pintadas, parches y hay varias curvas rizadas por no hablar de los pianos.
Más o menos a mitad de camino, de repente, te encuentras con la Historia: veo una peculiar curva a izquierdas con peralte, he llegado al mítico “carrusel”. 

 No puedo despistarme mucho mirando el entorno. Justo en ese momento llega otro bólido que tiene pinta de Lamborghini. Decido hacer la curva por arriba mientras el coche entra chillando por la parte de abajo. Por esa zona la pista presenta un color crema extraño (hormigón en lugar de asfalto). Un suspiro y una sensación increíble, no todos los días podemos disfrutar de una curva así, además, ¡como se nota que este circuito no lo diseñaron por ordenador!
Es increíble también la de público que pudimos ver en sus colinas. Muchos de ellos con las cámaras de fotos en las manos. Hubo algún tramo en que nos sentimos corredores de una carrera. Llegas a una curva lenta y compruebas que estás en el objetivo de varios aficionados, ¡curioso!
 
Con Oscar y Santi.
 
En resumen, una experiencia magnífica y bastante insólita que os aconsejo probéis alguna vez. Si no tenéis tantas prisas como teniamos nosotros aquel día, intentad dar varias vueltas porque es un circuito muy largo, muy virado y rápido, algo tramposo y, desde luego, muy distinto a los que conocemos habitualmente.  Como es lógico, solo dando vueltas y vueltas al viejo Nürburgring podrás empezar a descubrir los secretos que esconde en sus más de 22 kilómetros de recorrido. Espero que en nuestra próxima visita tengamos ocasión de rodar varias vueltas y bajar ese cuarto de hora que marcamos la mayoría de los despitados españoles que rodamos aquel soleado y placentero domingo de junio.

Sobre el Autor

Luis Fernández "Luigi", natural de Madrid, heredó la pasión por el motociclismo por tradición familiar iniciándose con siete años en carreras de motocross. Desde entonces, no ha dejado de viajar por Europa en moto y rodar siempre que puede en tandas de circuito.
Actualmente colabora con revistas y blogs en la divulgación de rutas, competiciones, pilotos e historia del campeonato del mundo de Velocidad y de las llamadas Road Races.

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